Conducir una moto por el casco antiguo de Hanói (Phố Cổ) es perfectamente posible si vas despacio, te mueves de forma previsible y sabes de antemano dónde vas a aparcar. En esta guía, Mr Tú te explica cómo fluye el tráfico, para qué sirve el claxon, cómo manejarte con los sentidos únicos y las calles peatonales, y cómo orientarte con el móvil sin jugártela.
Está pensada para tus primeros días con una moto de alquiler, tanto si nunca has conducido en Asia como si ya te has movido por otras ciudades con mucho tráfico.
Antes de arrancar
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Cinco cosas que conviene tener resueltas antes de meterte en el tráfico:
- Un carnet válido para moto. En Vietnam necesitas un carnet vietnamita, o un permiso internacional de la Convención de Viena de 1968 junto con tu carnet nacional de moto. Lo explicamos en nuestra guía sobre el carnet para alquilar moto en Vietnam.
- El casco puesto y abrochado, el tuyo y el de quien vaya detrás. Es obligatorio en todos los trayectos, por cortos que sean.
- La moto revisada en la entrega: frenos, luces, claxon, retrovisores y gasolina. Si no sabes por dónde empezar, sigue nuestra lista para revisar una moto de alquiler.
- La ruta mirada antes de salir, sobre todo los primeros giros.
- Un chubasquero bajo el asiento: en Hanói la lluvia puede llegar de repente.
Cómo se mueve el tráfico
Lo primero que sorprende es que el tráfico casi nunca se detiene: cientos de motos avanzan a la vez, se cruzan y se adelantan como un banco de peces. Parece un caos, pero funciona porque cada cual cuenta con que los demás se comporten de forma previsible. Tu objetivo es justamente ese: que quien va detrás y a tu lado pueda adivinar lo que vas a hacer.
- Velocidad constante. Ir despacio no es un problema; los acelerones y los frenazos, sí.
- Mantén tu trayectoria. No zigzaguees buscando huecos: si sigues tu línea, los demás te esquivan.
- Mira lejos. Lo que pasa delante de ti es cosa tuya; quien viene detrás suele adaptar su marcha a la tuya.
- Señaliza con tiempo y apaga el intermitente después del giro: uno olvidado confunde a todo el mundo.
Cruces y rotondas
En muchos cruces del centro no hay semáforo, o el tráfico llega de todas partes a la vez. Acércate despacio, deja pasar a quien ya está dentro del cruce y entra cuando veas hueco, sin pararte en seco a mitad. En las rotondas, velocidad tranquila y trayectoria clara: cambiar de idea en el último momento es la forma más fácil de provocar un roce.
Adelantar y dejarte adelantar
Te adelantarán por los dos lados, a menudo muy cerca. No te asustes ni hagas movimientos bruscos: sigue recto. Si te toca adelantar a ti, hazlo con margen, avisa con un toque de claxon y mira los retrovisores antes de volver a tu línea. Ajústalos antes de salir, porque aquí los vas a usar mucho más que en casa.
Peatones en la calzada
En el casco antiguo las aceras están ocupadas por motos aparcadas, terrazas y puestos de comida, así que mucha gente camina por la calzada. Los peatones locales cruzan a ritmo constante y cuentan con que los esquives; muchos visitantes, en cambio, se paran de golpe o dan un paso atrás. Reduce la velocidad cuando veas grupos y déjales espacio.
El claxon, un idioma propio
En Europa el claxon suena a enfado; en Hanói es, sobre todo, un «estoy aquí». En pocos minutos aprenderás a distinguir sus matices:
- Un toque corto: «voy detrás de ti» o «voy a pasar». Úsalo al adelantar y antes de un cruce sin visibilidad.
- Dos toques rápidos: lo mismo, con algo más de insistencia.
- Un pitido largo: aviso serio, muchas veces de un autobús o un camión. Si lo oyes, échate a la derecha y deja paso.
No hace falta tocarlo a cada momento. De noche, en calles estrechas donde la gente vive encima de las tiendas, úsalo solo cuando sea necesario.
Sentidos únicos y calles estrechas
Gran parte de las calles del casco antiguo son de sentido único, y muchas son tan cortas que cambias de calle cada pocos minutos. Algunas claves para no acabar circulando en sentido contrario:
- Busca la señal al entrar en cada calle. Un círculo rojo con una franja blanca horizontal significa prohibido el paso; una señal azul con una flecha blanca indica el sentido de circulación.
- No sigas a quien va en sentido contrario. Verás motos que lo hacen; eso no significa que esté permitido, y la multa sería para ti.
- Si te pasas de calle, da la vuelta a la manzana. En el casco antiguo casi siempre hay una alternativa a pocos metros.
- En hora punta, rodea las calles más llenas por una avenida: a menudo se tarda menos.
Las calles peatonales del fin de semana
Normalmente, desde el viernes por la noche hasta el domingo por la noche, las calles que rodean el lago Hoan Kiem y varias del casco antiguo se cierran al tráfico y se convierten en zona peatonal. Durante esas horas no se puede circular por ellas en moto, y lo habitual es encontrar vallas en los accesos.
- Si tu alojamiento queda dentro de la zona, pregunta en recepción dónde dejar la moto esos días y por qué calle conviene llegar.
- Aparca en un aparcamiento vigilado fuera de la zona y sigue a pie.
- Calcula más tiempo para cualquier trayecto que cruce el centro: el tráfico se desvía a las calles de alrededor.
- Los horarios pueden cambiar en festivos o durante eventos. Si ves vallas, no intentes colarte por un lateral.
Aparcar: cómo funciona el gửi xe
En el casco antiguo la moto no se deja en cualquier sitio. Lo normal es usar un aparcamiento vigilado de pago, anunciado con un cartel de «gửi xe»: puede ser un local, un patio o un tramo de acera con un encargado. Así suele funcionar:
- Pregunta el precio antes de bajarte y hasta qué hora está abierto: si cierra antes de que vuelvas, tu moto se queda dentro.
- Recoge el tique o fíjate en el número que marcan en la moto. Guárdalo bien: sin él, recuperarla se complica.
- Sigue las indicaciones del encargado. A veces te pedirá que no bloquees la dirección, o incluso que dejes la llave, para poder mover las motos. En ese caso, no dejes nada de valor bajo el asiento.
- Para la noche, pregunta en tu alojamiento si tiene sitio para motos o qué aparcamiento usan sus clientes.
Si la dejas en la acera sin vigilancia, o donde haya señales de prohibición, pueden retirártela y multarte, y la multa corre por tu cuenta. Recuerda también que el aparcamiento durante el alquiler lo pagas tú, como recoge el contrato.
Dónde repostar
Las gasolineras suelen estar en las avenidas, no en las callejuelas del casco antiguo. Echa un vistazo al indicador antes de salir y reposta cuando pases por una, sin esperar a ir en reserva. En la mayoría te atiende un empleado: dile cuánto quieres echar o pide que te llene el depósito.
Cuando llueve
En Hanói llueve sobre todo de mayo a septiembre, y los chaparrones pueden ser cortos pero muy intensos. Con lluvia:
- Frena antes y con suavidad. Las líneas pintadas, las tapas metálicas y las baldosas resbalan mucho.
- Esquiva los charcos grandes: pueden esconder baches. Si el agua cubre la calle, no sabes qué profundidad tiene, así que no te metas.
- Ponte el chubasquero antes de que arrecie. Los de tipo poncho que se venden en la calle cubren también parte de la moto; comprueba que no tapen las luces.
- Protege el móvil y los documentos en una bolsa estanca.
- Si diluvia, para un rato. Muchos chaparrones pasan pronto, y un café a cubierto es mucho más sensato que conducir sin ver.
De noche
El casco antiguo cambia por completo al anochecer: las terrazas ocupan todavía más calzada, hay más gente paseando y la iluminación es irregular.
- Enciende las luces aunque la calle esté iluminada, y comprueba antes de salir que funcionan.
- Baja la velocidad: hay peatones que salen de entre las motos aparcadas y bicicletas sin luces.
- Usa la luz larga solo fuera del centro y cuando no venga nadie de frente.
- Si has bebido, no conduzcas: deja la moto aparcada y vuelve a pie o en taxi.
Orientarte con Google Maps
Google Maps funciona bien en Hanói, pero en el casco antiguo conviene usarlo con cierta picardía:
- Guarda tu alojamiento como favorito y descarga el mapa de la ciudad para usarlo sin conexión.
- Si la aplicación ofrece un modo para motos, actívalo. Las rutas para coche pueden llevarte por vías en las que las motos no pueden circular.
- Las señales mandan más que la aplicación. Si el navegador te propone ir en sentido contrario o por una calle cerrada, sigue las señales y deja que recalcule.
- En calles estrechas, el GPS se desvía unos metros y puede situarte en la calle de al lado. Fíjate en los nombres de las esquinas.
- Memoriza los dos o tres giros siguientes y, si necesitas consultar el mapa, detente a un lado. No toques el móvil en marcha.
- Sal con batería de sobra. Sin móvil, volver por calles que se parecen tanto entre sí cuesta mucho más.
Errores típicos de los primeros días
- Frenar de golpe ante cualquier imprevisto. Con tanto tráfico detrás, conviene mirar lejos y reducir poco a poco.
- Imitar a quien se salta un semáforo o circula en sentido contrario.
- Ir sin casco «porque es solo un momento». Es obligatorio siempre.
- Dejar la moto en la acera para «una parada rápida». Busca un aparcamiento vigilado.
- Estrenarte en hora punta. Para coger confianza, sal temprano por la mañana, cuando las calles están más tranquilas.
- Colgar bolsas del manillar. Desequilibran la moto y estorban al girar; llévalas bajo el asiento o en una mochila pequeña.
Si algo sale mal
Si tienes una avería o un accidente, lo primero es tu seguridad: apártate del tráfico y, si hace falta, llama al 113 (policía) o al 115 (emergencias médicas). Después avisa a Mr Tú y no repares la moto sin haberlo acordado con nosotros. Tienes todos los pasos en nuestras condiciones de alquiler.
En resumen: despacio, previsible y con el casco abrochado. Respeta las señales aunque el navegador diga otra cosa, aparca en sitios vigilados y, si la lluvia aprieta, espera a que amaine.
¿Aún no tienes moto? En nuestra página de alquiler de motos en Hanói encontrarás modelos, periodos de alquiler y cómo reservar. Y en alquiler de motos en el casco antiguo de Hanói te contamos cómo organizamos la entrega cerca de Hoan Kiem.
Foto ilustrativa de una calle de Hanói: Rizki Oceano / Unsplash. No muestra una moto ni el establecimiento de Mr Tú.
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